
Escribir sobre Luis Alberto Spinetta se
articula en dos vertientes.
El músico remite a ese pequeño ser luminoso
que hacía su aparición dispuesto a brindar su arte en cada encuentro, en cada
comunión, en cada puesta en escena; para irradiar una de las formas más
sublimes del arte: la música.
Sin embargo, esto no le alcanzaba para
transmitir lo que deseaba y necesitaba compartir, por eso la poesía devenida
canción también se hacía presente.
En un intento por recorrer su vida y,
especialmente, su versátil carrera artística, desde sus primeras actuaciones
familiares hasta sus últimos temas aún sin editar, los autores de esta
biografía no sólo han tomado reflexiones de Spinetta, sino también de otros
músicos, periodistas, amigos y admiradores con el propósito de transmitir el
legado estético y ético de un creador singular.
"Luis Alberto Spinetta. Un vuelo al
infinito", es el título del flamante libro de Jorge Battilana en coautoría
con Eliana Pirillo y que verá la luz en las próximas horas.
Editado por Corregidor, el trabajo será
presentado en un encuentro íntimo -pero abierto a todo público- el próximo
viernes a las 20 en el tradicional pub Dickens, de la diagonal Pueyrredón.
El libro recoge testimonios de varios
músicos, críticas y comentarios de recitales, pero fundamentalmente, los muchos
recuerdos de Battilana junto al "flaco", al que conoció en 1969 en la
esquina de Luro y San Juan, el memorable día en que se inició una amistad que
duró cuarenta y cuatro años, hasta el día de la partida del músico.
"Mi amiga Eliana es sicóloga -relata
Jorge Battilana- y me "abrió" la cabeza y me ayudó a sacar lo que
sabía de Spinetta, todos mis recuerdos.
El libro está hecho con amor antes que nada y
refleja pasajes de la vida cotidiana de Spinetta, recitales, discos, anécdotas
y cosas que pasaron en 44 años de amistad".
Acerca de ese momento vivido en Luro y San
Juan, dijo que "lo vi venir, con un bolso marinero, bajando del tren y me
pregunta por un hotel, que quedaba para el lado del centro. Yo lo miré, le digo
"es para allá" y enseguida "yo te vi la semana anterior en Pin
Up, vos sos Spinetta". Y enseguida lo invité a que fuéramos caminando para
el lado del hotel... yo tampoco tenía un mango (se ríe). Llegamos al centro,
charlando todo el tiempo y él me dice "venite a Matokos que voy a hacer la
temporada ahí". Y así nos empezamos a ver seguido. Me acuerdo que tenía
una sola remera, la usaba reversible: de día blanca y a la noche se ponía la
roja....".
-¿Fumaba mucho el "Flaco"?
-Cuatro atados por día. Y la vieja era igual.
Lo de la vieja era genial: en el mismo frasco en la cocina guardaba el Ventolín
y el atado de Marlboro...
-¿Qué opina su familia del libro?
-Les envié algunos capítulos tanto a
Patricia, la madre de todos sus hijos, como a su hermano Gustavo. Y les encantaron.
Las fotografías tienen una presencia
importante en el libro. "Algunas son mías", dice. Pero aclara:
"la mayoría son de Hugo Grassi y Guillermo de la Fuente, dos fotógrafos
grossos que tenemos en Mar del Plata.
El 12 de abril lo presentarán en la Perla de
Once y luego en la Feria del Libro en Buenos Aires. El libro cuesta unos
$130.
N. de la R.:
Hasta tanto el libro esté en las librerías,
se puede conseguir en:
Ediciones Corregidor
Rodríguez Peña 452, C1020ADJ. CABA
TEL / FAX: 54.11 + 4374.4959 / 5000
info@corregidor.com
http://www.corregidor.com
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