Un arte El arte de perder no es difícil de dominar; muchas cosas parecen estar llenas de la intención de ser perdidas, pero su pérdida no es una tragedia. Perder algo cada día. Aceptar el aturdimiento de perder las llaves de la puerta, la hora mal pasada. El arte de perder no es difícil de dominar. Entonces, practica perdiendo cada vez más, perdiendo rápidamente lugares y nombres, y lo que era importante para tí en un viaje. Nada de esto provocará una tragedia. Perdí el reloj de mi madre, y además, la última o penúltima de las tres casas que más amaba se fueron. El arte de perder no es difícil de dominar. Perdí dos ciudades, adorables y vastas. Algunos reinos que tuve, dos ríos, un continente. Los echo de menos, pero no ha sido una tragedia. Hasta perderte a ti (la voz burlona, el gesto que amo), no podría m...
Una idea mía que nació sin forma y actualmente, no tiene forma